VI CERTAMEN DE BANDAS CIUDAD DE MARTOS

 

Se celebró el pasado día 09/10/05 con gran brillantez el VI CERTAMEN DE BANDAS CIUDAD DE MARTOS, organizado magníficamente por la Cofradía del Santísimo Cristo de la Fe y del Consuelo.

La audición dio comienzo sobre las 12 de la mañana de acuerdo con el siguiente programa:

En la primera parte actúo la banda de CCTT del Santísimo Cristo de la Fe y del Consuelo de Martos (Jaén), seguidamente actúo la Agrupación Musical Santo Tomas de Villanueva (Ciudad Real), para dar paso a la banda de CCTT Presentación al Pueblo de Dos Hermanas (Sevilla).

En la segunda parte actúo la Agrupación Musical Paz y Caridad de Estepa (Sevilla).

Todas ellas estuvieron a la altura de lo deseado por el publico siendo acompañadas sus actuaciones por aplausos y vítores, solicitándose mas de un “bis” a cada una de ellas, el publico parecía estar esperando la actuación de la banda de CCTT Nuestra Señora de la Vitoria “Las Cigarreras” (Sevilla), y la apoteosis final llego cuando el señor Presentador anunciaba la presencia de la misma.

Esta formación dotada de un carisma especial conecta rápidamente con un publico ávido de nueva sensaciones.

Un intrépido rayo de sol quiso unirse a este festín de música cofrade, iluminando una mañana otoñal que más bien parecía un Domingo de Resurrección en la Real Maestranza de Caballería de Sevilla, con toros de Veragua y Curro Romero como único espada.

La suerte estaba echada, todas las condiciones se daban, un publico entregado, la expectación máxima, y la Banda segura de sí misma, conocedora de sus grandes cualidades, con auténticos músicos y una Batuta conocedora de las prestaciones musicales de sus pupilos, y esto si un instrumental nuevo e innovador, a la vez que clásico que se estrenaba para este evento.

El concierto iba “increscendo” y como en las Bodas de Canaa se reservo el mejor caldo para el final. La obra “Las Cigarreras-Obra para Concierto” cerraba en teoría esta magnifica actuación y digo en teoría porque los “bises” se producían sin solución de continuidad, pero llego “COSTALEROS” el clamor fue total cuando Cigarreras dio sus primeras notas, y el silencio, el silencio sepulcral se hizo en el auditorio, silencio solo comparable a de las grandes tardes de la Maestranza, el acoplamiento era perfecto las Cornetas sonaban con autentica devoción, eran plegarias, eran rezos que llegaban hasta el Cielo donde los Querubines se asomaron al balcón, no podían perderse esta ocasión, los sones floreados se acompañaban con “oles” que solo el pueblo Andaluz sabe dar, los músicos se crecían, el sonido cada vez mas limpio, mas desgarrador la afinación perfecta y el sentimiento el duende brotaba de sus instrumentos, él publico puesto en pie no dejaba terminar su actuación, las palmas sonaban y los vítores casi tapaban el grandioso sonido de Cigarreras.

El respetable después de la gran faena basada en la mano izquierda con pulcritud, valiente y mandona daba paso al momento cumbre, había que entrar a matar, por derecho, sin titubeos y marcando perfectamente el volapie, pero él publico, ese gran entendido no quería que esto se produjera y pedía a gritos el indulto del noble animal, ¡otra! ¡otra! Las lagrimas brotaban de sus ojos.

Inolvidable para los amantes de la buena música esta actuación, el arte cuando se le pone el corazón suele dar estos resultados.

 

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